COMUNICADO

Reducción de los reintegros a las exportaciones

Publicado el 08/15/2018

Ante la posibilidad de la reducción de los reintegros a las exportaciones, la Industria Vitivinícola Argentina solicita al Gobierno Nacional que evalúe profundamente ésta medida

Mendoza, 15 de agosto de 2018.- En respuesta al comunicado del Ministerio de Hacienda del día de ayer, en donde el Gobierno Nacional anuncia una reducción del 66% en los reintegros a la exportación, Bodegas de Argentina manifiesta su total discrepancia ante la posibilidad de que dicha medida alcance al sector vitivinícola. La entidad, que nuclea más de 230 bodegas que hacen al 90% de la exportación de vino fraccionado, considera que este cambio en las reglas impositivas resultaría injusto: los reintegros no son un subsidio al sector sino que son la devolución equitativa de impuestos indirectos sobre productos que se exportan. El monto de reintegros asciende aproximadamente a los 48 millones de dólares año, siendo que la industria exporta anualmente 800 millones de dólares con un reintegro de seis puntos porcentuales.

Asimismo, la entidad cree que ésta medida no sería compensada en lo inmediato por la reforma tributaria del año 2017 y en lo que respecta específicamente a ingresos brutos, la elaboración de vino ya contaba previo a la reforma con alícuotas diferenciales en Mendoza y San Juan. Cabe aclarar que en algunas provincias la elaboración del vino incluso sufrió incrementos de ingresos brutos a posteriori de la reforma y en otras provincias la venta de vino sigue gravada con alícuotas que superan con creces los dos puntos porcentuales establecidos como tope de común acuerdo entre la Nación y las provincias.

Bodegas de Argentina quiere destacar que más allá de la mejora temporaria que generó la variación del tipo de cambio en los márgenes de exportación, una medida de estas características reduciría la competitividad de los vinos argentinos en el mundo, ya que los otros grandes países exportadores  como Chile, Australia, Francia, España, Nueva Zelanda e Italia, subsidian la promoción internacional con recursos públicos que van entre 20 y 200 millones de dólares por año por país. En Argentina ese número no supera el millón. Para nuestras bodegas, los reintegros son una de las pocas herramientas con las que se cuenta para competir. Solo considerando los recursos públicos para la promoción internacional de sus vinos, las bodegas argentinas perciben un dólar cada 220 litros exportados, mientras que en Chile es un dólar cada 49 litros, en España un dólar cada 40 litros, en Francia un dólar cada 30 litros, en Australia un dólar cada 22 litros, y en Italia un dólar cada 20 litros.

Por otro lado, nuestro país carece de tratados de libre comercio con los principales mercados, lo cual encarece nuestros vinos frente al de países como Chile y Australia. Por carecer justamente de estos acuerdos, un vino argentino llega un 18% más caro que uno chileno a las góndolas del gigante asiático. Ese porcentaje es muy relevante considerando que el 70% del vino que se toma en el mundo vale menos de 6.5 dólares en góndola. El país transandino ha logrado así en 20 años incrementar sus exportaciones de vino a China de dos a 322 millones de dólares por año. Argentina con mucho esfuerzo no supera los 20 millones.

Por último, es importante destacar que nuestras bodegas invierten en promedio 4-5% de sus ingresos en publicidad de sus marcas fuera de las fronteras. Es por ello que la posibilidad de la reducción de reintegros es muy sensible considerando además que en promedio los márgenes netos son del 4%, y actualmente el sector sufre caídas en los volúmenes de exportación de vino del 6% (enero-junio) y más del 8% en el mercado interno. Nuestra industria puede competir con el mundo y triplicar sus exportaciones en poco tiempo, pero no lo puede hacer sin apoyo, y menos aun si medidas como la anunciada llegan a afectar nuestras exportaciones. El vino es para todos los países que lo elaboran y exportan una marca país y un producto estratégico. Solicitamos por ello al Gobierno Nacional que evalúe profundamente la posibilidad de esta medida, en apoyo a un producto icónico de las economías regionales, fiel reflejo del valor agregado, y de los pocos productos que el país logra colocar en las góndolas del mundo con marca propia.